La peligrosa tendencia propone que menores de edad se alejen de casa, apaguen la comunicación y oculten su ubicación durante dos días, generando una emergencia que puede ponerlos en riesgo.
Una antigua tendencia de redes sociales conocida como el ‘reto de las 48 horas’ volvió a generar preocupación. La dinámica consiste en que adolescentes desaparezcan durante dos días sin avisar a sus familiares, dejen de responder mensajes y oculten deliberadamente su paradero.
El desafío tiene antecedentes documentados desde 2017 y recientemente volvió a ser mencionado en medios de comunicación de distintos países. La dinámica estaría basada en conseguir atención a partir de la preocupación que genera una supuesta desaparición: mientras más personas buscan al participante o comparten publicaciones sobre su ausencia, mayor sería la repercusión obtenida.
En Perú, la situación genera especial preocupación debido al elevado número de denuncias por desaparición que se registran cada año. Sin embargo, no toda desaparición de un menor está relacionada con este reto y cualquier ausencia debe ser tratada como un caso que requiere atención inmediata.
El ‘reto de las 48 horas’ no es un simple juego
La dinámica puede parecer para algunos adolescentes una forma de conseguir atención en internet, pero sus consecuencias pueden ser reales. Durante el tiempo que permanecen fuera de casa y sin comunicación, familiares y autoridades desconocen si el menor se encuentra seguro.
Además, un adolescente que se aleja de su entorno habitual puede quedar expuesto a situaciones que no estaban previstas, especialmente si se desplaza por lugares desconocidos o entra en contacto con personas cuya identidad no ha sido comprobada.
El problema aumenta cuando la persona deja de responder llamadas y mensajes. En ese momento, la familia no puede determinar si realmente participa en un desafío de internet o si ocurrió un accidente, un acto de violencia, una situación de captación o cualquier otra circunstancia que ponga en peligro su integridad.
Una desaparición debe denunciarse de inmediato
En Perú existe una idea que todavía puede provocar retrasos innecesarios: que hay que esperar 24 o 48 horas antes de denunciar una desaparición. Eso es falso.
El Ministerio del Interior señala que no es necesario esperar 24 horas para presentar una denuncia. La Policía Nacional del Perú debe recibirla y atenderla con inmediatez, urgencia y prioridad. La denuncia puede realizarse en una comisaría, un Departamento de Investigación Criminal o la División de Investigación y Búsqueda de Personas Desaparecidas.
Cuando se trata de niños, niñas y adolescentes, existen además mecanismos de alerta destinados a reforzar la búsqueda y difusión de información sobre el caso.
Perú registró más de 20 mil denuncias por desaparición en 2025
Las cifras ayudan a entender por qué cualquier tendencia que incentive a los menores a ocultar voluntariamente su ubicación puede generar una situación especialmente delicada.
De acuerdo con información del Registro Nacional de Información de Personas Desaparecidas, durante 2025 se registraron 20.947 denuncias por desaparición en Perú. La cifra fue superior a las 17.737 denuncias de 2024 y a las 18.192 registradas en 2023.
Además, hasta julio de 2026 ya se habían contabilizado 12.531 denuncias. Estas cifras corresponden a denuncias registradas y no significan que todas esas personas continúen desaparecidas.
Las redes sociales pueden aumentar la angustia de una familia
Cuando un adolescente desaparece, las redes sociales suelen convertirse rápidamente en una herramienta para intentar encontrarlo. Familiares y amigos comparten fotografías, información sobre sus últimas ubicaciones y solicitudes de ayuda.
Precisamente esa reacción puede convertirse en parte del incentivo de un reto cuyo objetivo sea conseguir notoriedad. Una publicación que para una familia representa una búsqueda desesperada podría ser interpretada por un participante como parte del supuesto “juego”.
Por eso, ante contenidos que incentiven a menores a desaparecer o cortar deliberadamente la comunicación con sus familias, es recomendable reportarlos en la plataforma correspondiente y evitar convertir el desafío en una nueva tendencia mediante su difusión innecesaria.
¿Qué pueden hacer padres y familiares?
La prevención empieza antes de que ocurra una desaparición. Padres, familiares y docentes pueden conversar con los menores sobre los riesgos de aceptar retos virales que impliquen abandonar el hogar, ocultar la ubicación o encontrarse con personas conocidas únicamente por internet.
También es importante generar confianza para que un adolescente pueda comunicar que recibió una invitación a participar en un desafío sin temor a que la primera reacción sea únicamente un castigo.
Si un menor no regresa a casa cuando debería hacerlo y se desconoce dónde está, no se debe asumir automáticamente que participa en un reto viral. La posibilidad de que exista un desafío no elimina la posibilidad de que haya ocurrido una situación de peligro.
¿Qué hacer si un menor desaparece?
- Denunciar inmediatamente ante la Policía Nacional del Perú.
- No esperar 24 ni 48 horas para iniciar la denuncia.
- Proporcionar una fotografía reciente y toda la información disponible sobre el menor.
- Informar sobre sus últimos movimientos, contactos y lugares que podría haber visitado.
- Conservar mensajes, conversaciones o cualquier dato que pueda ayudar a establecer su paradero.
- Compartir la información mediante canales oficiales y redes sociales cuando corresponda.
- Si se obtiene información sobre la persona desaparecida, comunicarla inmediatamente a las autoridades.
El Ministerio del Interior también dispone de la Línea 114, gratuita y disponible las 24 horas, para brindar información sobre personas desaparecidas y recibir orientación. El sistema oficial de búsqueda también permite consultar casos y conocer los mecanismos de atención.
Una tendencia viral no debe convertir una desaparición en un juego
El llamado ‘reto de las 48 horas’ tiene antecedentes en redes sociales y volvió a aparecer en advertencias recientes. Pero más allá de la popularidad que pueda alcanzar en internet, una ausencia sin explicación debe tomarse en serio.
Para una familia, pasar horas sin saber dónde está su hijo, hija o familiar no es un desafío ni una competencia por reacciones. Es una situación que puede requerir una respuesta inmediata.
Ante la desaparición de un menor, la recomendación es clara: actuar de inmediato y denunciar. Esperar para comprobar si se trata de un reto viral podría significar perder tiempo valioso para la búsqueda.



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