Las cifras son aterradoras. Según el analista de datos Juan Carbajal, el país pasó de un promedio de 142 secuestros al mes en el 2020 a 430 denuncias mensuales hasta agosto de 2026. Eso significa 14 casos diarios. Una familia peruana denuncia un secuestro prácticamente cada hora y media.
Y la pregunta que nadie quiere responder es simple: ¿cómo vamos a cerrar este año?
Las proyecciones que nadie quiere escuchar
Carbajal, que trabaja con datos oficiales del Ministerio Público, es claro: si se mantiene el ritmo actual, el 2026 cerrará con alrededor de 5.160 denuncias. Si los últimos meses del año se comportan como en años anteriores (cuando la delincuencia suele subir por fiestas), la cifra podría llegar a 5.225 casos.
En cualquiera de los dos escenarios, el país registraría un aumento de entre 5% y 6% respecto al 2025. No es una percepción. Son datos puros.
“Pasamos de 142 secuestros al mes en el 2020 a 430 en lo que va del 2026. Eso es un caso cada 90 minutos”, insiste el especialista.
Los rescates de esta última semana
Mientras las cifras suben, la Policía sigue rescatando víctimas. Esta semana se conocieron varios operativos:
En Cañete: Una pareja de ciudadanos venezolanos, Neomar Menchan Salaverría (21) y María Rodríguez García (24), fue liberada en el distrito de Imperial. Efectivos de la Unidad de Emergencia Cañete-Yauyos los ubicaron y los pusieron a salvo.
En Punta Hermosa: Un joven peruano de 29 años, interceptado en San Martín de Porres, fue rescatado de un inmueble usado como cautiverio. Los delincuentes pedían S/100.000. No se pagó ni un sol. En el operativo detuvieron a cinco personas y se incautaron armas, municiones, motos, un vehículo y celulares.
En Comas y Los Olivos: Otras dos víctimas fueron liberadas. En uno de los casos, un empresario pastelero fue secuestrado y le sacaron S/61.200 mediante transferencias bancarias. En el otro, un trabajador de una empresa minera fue retenido y le exigían S/70.000. Solo lograron sacar S/2.000 de su cuenta.
El general Ricardo Espinoza, jefe de la Dirincri, lo resumió así: “En un rescate, la Policía domina el hecho criminal, detiene a los delincuentes y libera a la víctima sin ningún pago”.
Una realidad que ya no se puede esconder
El secuestro ya no es noticia aislada. Es una constante. Extorsión, bandas organizadas y familias viviendo con miedo se han vuelto parte del paisaje diario en varias ciudades del país.
Mientras tanto, las autoridades siguen anunciando operativos y capturas. Pero las cifras no bajan. Al contrario: siguen subiendo.
Y la pregunta de Carbajal sigue sin respuesta:
¿Cómo vamos a cerrar el 2026?


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